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domingo, 26 de julio de 2009

El Sistema Integrado de Transporte Público para Bogotá, comienza el debate





El gobierno Distrital acaba de expedir el Decreto 309 de 2009 , por medio del cual “adopta el Sistema Integrado de Transporte Público para Bogotá y se dictan otras disposiciones”. Se producirá por fin la tan anhelada reforma en el sistema de transporte público de Bogotá? ¿Desaparecerán las empresas afiliadoras (con su perverso esquema de incentivos que propician la sobreoferta) y la guerra del centavo? Para empezar este debate, he invitado al Dr Alvaro Pachón, ingeniero especializado en temas de transporte, profesor Universitario y consultor y autor del libro “ La infraestructura de transporte en Colombia durante el siglo XX”, a expresar sus opiniones iniciales . Gentilmente aceptó. Aquí están consignadas sus reflexiones.

El sistema Integrado de Transporte Público, primeras reacciones.
Por Alvaro Pachón

Voy a aprovechar la ocasión para tratar algunos de los temas que me tienen preocupado y que en mi opinión no se han discutido suficientemente. Según he oído el estudio en que se apoyó la administración es muy cuidadoso y tiene un buen soporte de modelación. Sin embargo, no parece tener en cuenta algunos puntos de vista de la economía del transporte.

En principio estoy convencido de la importancia de alinear los incentivos de los agentes económicos con los del Estado. La remuneración actual a los conductores no está de acuerdo con la maximización del bienestar de la ciudad. Me gusta la centralización del recaudo y me parece muy importante que se pueda acceder al transporte público con una tarjeta inteligente.

Pero el lograr que esto funcione es bastante complejo y no entiendo cómo el Alcalde y el Secretario de Movilidad celebran simplemente la expedición de un decreto. Estamos muy lejos de pensar que los decretos arreglen el problema del transporte. El último caso triste fue el de alcalde Mockus que emitió unos decretos que pretendían cambiar la organización del sector hacia empresas operadoras y a reducir la sobreoferta, pero esto no funcionó.

Me preocupa mucho que se proponga una tarifa de 2000 pesos. Si se supone que el nuevo sistema va a ser más eficiente, debería requerir menos recursos frente al sistema actual. Esta tarifa va a reducir la demanda del transporte público y va a ocasionar que mucha gente de bajos recursos tenga que hacer viajes a pie. Además, le está mejorando artificialmente la rentabilidad al metro, que ya no tendrá que competir con un transmilenio de 1500 pesos y con un transporte colectivo de 1200, sino que ahora todos los medios alternativos van a tener una tarifa de 2000 pesos.

Pienso que un grave error que tuvo Transmilenio fue la adopción de una tarifa plana, cuando ha debido adoptar una tarifa por distancia y por hora del día. Si el Sistema va a tener una misma tarifa para todos los sitios, estará estableciendo un enorme esquema de subsidios cruzados en donde los que hacen trayectos cortos estarían subsidiando a los que hacen trayectos largos. Además, con la misma tarifa por todo el día se perdería la opción de inducir el desplazamiento de algunos viajes hacia las horas valle. Con la tarjeta inteligente el cobro diferencial por hora del días es relativamente sencillo y así opera en Washington D.C. desde antes del Smart Trip (tarjeta inteligente y recargable utilizada por los usuarios del sistema de transporte de la ciudad).

Lo que menos me gusta de lo que ha informado la prensa sobre el nuevo esquema es la concepción del esquema de zonas. ¿ Una ruta Usaquén-Kenendy, por ejemplo, se le asignará a la zona de Kennedy o a la de Usaquén?. Más aún, si primero sale a licitación la ruta de Kennedy, llevará una gran ventaja frente a los adjudicatarios de las zonas que se decidan posteriormente.

Hay un problema más grave: los recursos escasos que son los que se deberían asignar por medio de una licitación no tienen nada que ver con la zona en donde se encuentran los terminales. Por ejemplo, una ruta que sale de Kenendy es más rentable si pasa por un corredor como la carrera séptima o trece, que si pasa por la cra 17. Los transportadores que quieran escoger los trayectos con mayor demanda deberían pagar más por este derecho que los transportadores que escojan otro corredor.
Un aspecto preocupante de los anuncios iniciales consignados en los medios de comunicación, y que ojalá resulte infundado, es la asignación a una zona tanto del transporte público, como de la operación de la fase tres de Transmilenio. Si eso es así, Transmilenio perdería muchas de sus fortalezas. No es aconsejable por ahora combinar Transmilenio con los otros operadores.

Ojalá que se puedan conocer los estudios realizados y que se pueda organizar una discusión de un tema tan importante.

lunes, 20 de julio de 2009

Si estamos en recesión.






Nos ocuparemos en este blog de examinar las cifras de crecimiento de la economía en el primer trimestre de 2009, que fueron dadas a conocer por el DANE el pasado 25 de Junio. Allí se nos informó que el crecimiento anual del producto, tal como ha sido medido tradicionalmente en Colombia (datos del trimestre con relación al mismo trimestre del año anterior, con datos desestacionalizados) había sido del 0,6%. Frente al trimestre anterior, sin embargo se había presentado un crecimiento del 0,2%.

El Ministro de Hacienda comentó que basado en la información del primer trimestre, no había recesión en Colombia

En efecto, argumentó que la recesión consiste en la caída del PIB en dos trimestres consecutivos. Según el Ministro, no se puede medir la actividad económica con el mismo trimestre del año anterior, sino con el trimestre inmediatamente anterior. Efectivamente, con ese criterio, el PIB cayó en el último trimestre del año anterior en un 1,5%, mientras que en el primer trimestre de este año se presentó un crecimiento del 0,2%. Total, no estamos en recesión

En la entrada del 29 de Marzo de este blog, habíamos señalado que es preferible la medición con relación al trimestre anterior (1). Este crecimiento se “anualiza” es decir se estima cuál sería el crecimiento anual si se mantiene el mismo ritmo. Es aproximadamente lo que hace un médico cuando toma el ritmo cardíaco a un paciente: mide el número de pulsaciones durante 15 segundos, y después multiplica por cuatro, para saber el número de pulsaciones por minuto. Como se trata de anualizar una tasa de crecimiento, no basta multiplicar por cuatro para deducir la tasa anual a partir de los datos trimestrales. Se procede de la misma manera que cuando a partir de una tasa de interés trimestral se quiere calcular la tasa efectiva anual. Da un poquito más que multiplicar por cuatro. Este es el procedimiento que normalmente se utiliza para medir la actividad económica en muchos países. (2)

Este criterio ahora es compartido por el Ministro. Si lo hubiera aplicado en Marzo, cuando salieron las cifras del cuarto trimestre anterior, tendría que haber informado al país, que el PIB estaba cayendo a una tasa anual del -4.1% (como lo señalamos en nuestra entrada., En lugar de ello, el Gobierno y los medios se concentraron en los datos acumulados del año, que daban un crecimiento del 2,5%.

El DANE ha corregido algunas cifras del año anterior. Ello es normal. Universalmente los institutos encargados de la estadística nacional actualizan permanente sus datos, especialmente los relacionados con la coyuntura. El dato del tercer trimestre del 2008 es mayor al reportado en Marzo, y el del cuarto trimestre es menor. Como resultado, en el último trimestre del año anterior tuvimos una caída anualizada del 5,9% ( en esos momentos dicha tasa en los Estados Unidos era del 6,3%, según datos del Bureau of Economic Analysis). En el primer trimestre de este año la tasa de crecimiento es positiva, pero solo en un 0,9%. (ver nuestro gráfico adjunto).

Ahora bien, el Ministro de Hacienda se valió de estos datos para afirmar que no estamos en recesión, porque según él, técnicamente, ello solo se presenta cuando el PIB cae en dos trimestres consecutivos. Es conveniente aclarar esta afirmación.

La Oficina Nacional de Investigaciones Económicas (NBER) de los Estados Unidos es la entidad reconocida tanto por los medios académicos como oficiales de dicho país para conceptuar si la economía está en recesión o no. Como puede verse claramente en su página (ver aquí ), el NBER no define una recesión como dos trimestres consecutivos de la caída en el PIB. Para este organismo, una recesión consiste en una caída significativa en la actividad económica extendida a través de la economía, que normalmente dura varios meses, y que se hace visible en el PIB real, los ingresos reales, el empleo, la producción industrial y las ventas al por mayor. Con base en estos criterios, el NBER identificó el pico del ciclo económico en USA en diciembre de 2007. La recesión comenzó entonces en ese país en Enero de 2008, pese a que los dos primeros trimestres de 2008 tuvieron crecimientos positivos de 0,9% y 2,8%.

Si aplicamos los criterios del NBER a Colombia, es claro que desde hace varios meses (por lo menos desde septiembre del año anterior) se ha presentado una caída significativa en la actividad económica, en el empleo , en la actividad industrial, y el comercio como se puede apreciar mirando los indicadores respectivos del DANE. Es decir, no puede haber duda de que estamos en recesión.

1- Siempre y cuando se trabaje con datos desestacionalizados, es decir aquellos que aislan las fluctuaciones predecibles en un mismo período. Siempre se sabe, por ejemplo, que en Colombia normalmente la producción y las ventas aumentan en los últimos meses del año. El DANE publica datos trimestrales desestacionalizados.
2- Ver Bureau of Economic Analysis. Concepts and methods of the US National Income and Product Accounts. Julio 2008. El lector interesado lo puede conseguir aquí. La fórmula utilizada está en la página 77

domingo, 12 de julio de 2009

La adquisición de Protabaco, ¿Qué opinará la Superintendencia de Industria y Comercio?

La Superintendencia de Industria y Comercio debe negar la operación de adquisición. Lo exige la protección al consumidor.


Se ha publicado una noticia en esta semana sobre la posible adquisición de la Empresa Protabaco por parte de Philip Morris. De concretarse esta operación, la empresa combinada quedaría con el control del 84% del mercado colombiano de cigarrillos. De acuerdo con las leyes colombianas, esta operación debe ser puesta a consideración de la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC).

De ser cierta la concentración de mercado anunciada, la respuesta de la SIC debería ser muy sencilla: se debe objetar la operación. En efecto, el Decreto 2153 de 1992 le ordenó a la SIC vigilar el cumplimiento de las normas sobre promoción de la competencia y prácticas comerciales restrictivas y le dio la facultad de pronunciarse sobre la fusión, adquisición y control de las empresas. Es claro que si una operación de estas se traduce en una inconveniente concentración del mercado, que restrinja la libre competencia, el superintendente debe objetarla.

Los antecedentes, sin embargo, no permiten a los consumidores de cigarrillos ser optimistas. Salvo un breve período entre 2002 y 2007, cuando la Superintendencia estaba bajo la conducción de Jairo Rubio Escobar (el doctor No, fue llamado por semana ) , las autoridades que deben vigilar la competencia han sido en general laxas.

En el año 2000, por ejemplo, se autorizó la adquisición de Leona por parte de Bavaria, pese a que ello significaría una concentración de más del 90% del mercado de cervezas. Recordemos por otra parte, la triste historia de la alianza Avianca-Aces. Esta operación fue sometida a consideración de la SIC, quien, en un primer pronunciamiento, la objetó, por las consecuencias restrictivas sobre la competencia que pudieran generarse, puesto que en seis de las principales rutas aéreas del país se produciría un monopolio absoluto y en 17 de las 18 restantes se daría un incremento en el índice de concentración superior a los 50 puntos. Después de la recusación del Superintendente a cargo (recusación apoyada por el gobierno de entonces), y habiéndose declarado impedido el superintendente ad-hoc, el expediente “aterrizó” en el despacho del Departamento Administrativo de la Aeronáutica Civil, quien no dudó en autorizar la operación. Lo demás es historia. Se restringió la competencia en Colombia durante varios años, y la “Alianza” no logró evitar la quiebra de ACES ni la caída de Avianca en el régimen norteamericano de quiebras (capítulo 11).

Durante la Superintendencia de Jairo Rubio se negaron varias operaciones de adquisición o de fusión, por la restricción a la competencia que ellas podrían ocasionar: Eternit-Colombit ( res 14002 de 2002), Exxon Móbil-Carboquímica (res 4993 de 2003), Postobón-Quáker (res 16453 de 2004) Procter&Gamble- Colgate (res 28037 de 2004), Aga Fano-Cryogas (res 7805 de 2007), DuPont-Plastilene (Res 923 de 2006) Concretos de Colombia-Holcim (Res 35516 de 2005).

Por otra parte, el Superintendente abrió en Junio de 2007 investigación contra Telmex, Superview, TV Cable y TV Cable del Pacífico S.A, por haberse abstenido de solicitar autorización para una adquisición que significó la concentración del 96,4% del mercado de televisión por suscripción en Bogotá en una sola empresa ( ver desarrollo de estas noticias aquí y aquí).
Unos meses después, el Superintendente renunció. No faltaron versiones de que las presiones de algunos grupos afectados con sus decisiones estaban en el origen de esa renuncia (ver aquí artículo de la Revista Dinero).

La SIC había puesto en conocimiento del público las decisiones que tomaba con relación a las solicitudes de fusiones o adquisiciones. Sin embargo, esa información se suspendió en el 2007, inmediatamente se posesionó el reemplazo de Jairo Rubio, como fácilmente lo puede constatar el lector entrando a la página correspondiente . No sabemos por lo tanto, cuál ha sido el sentido de las resoluciones recientemente tomadas por la SIC en este tema. Tampoco sabemos en qué va la investigación sobre el caso Telmex, Superview, TV Cable y TV Cable del Pacífico S.A. ¿Algún lector lo sabe?

La opinión pública debe estar pendiente sobre la decisión que tome la SIC en el caso Philip Morris-Protabaco. Nos indicará que tan serias son las autoridades de vigilancia de la competencia en nuestro país.

viernes, 3 de julio de 2009

Una revisión a los planes financieros del Gobierno Central



El examen de las diferentes proyecciones que ha realizado el Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Hacienda sobre las cifras fiscales del año 2009 revela una historia interesante. He tratado de resumir los diferentes escenarios realizados por el Gobierno en el cuadro adjunto (marque sobre él si quiere verlo en forma más nítida) basado en las diferentes versiones del Plan Financiero de Mediano Plazo (algunas de estas versiones se pueden encontrar aquí).

A mediados del año pasado, el plan contempló una meta de déficit fiscal para el 2009 equivalente al 3% del PIB. [1] La tasa de crecimiento proyectada en esos momentos de optimismo era del 5%. Dos meses después, en Septiembre, fue necesario acomodar mayores gastos por más de 2 billones de pesos. (resultado, posiblemente, de las presiones parlamentarias, y de la necesidad de asegurar por esta vía la “gobernabilidad”). Para que las proyecciones de déficit no se alteraran, se aumentaron las proyecciones de ingresos en igual monto.

Ya entrado el año 2009, el Gobierno anunció a finales de Enero una primera reducción en las metas de crecimiento económico al 3%. La actualización del Plan Financiero, publicada en Febrero, significó una reducción en los ingresos totales por valor de $4.5 billones. Por otra parte, los pagos de intereses proyectados subieron en 1 billón, como consecuencia principalmente de la devaluación del peso frente al dólar, que encareció la factura de los intereses de deuda externa. El gobierno se vio obligado a disminuir los pagos proyectados de funcionamiento en $2,5 billones y los de inversión en $500 mil millones. Aún así, el déficit proyectado subió en 3 billones, equivalentes al 3.2% del PIB.

En el plan financiero de mediano plazo recientemente presentado al Congreso, el crecimiento de la economía la sitúa el Ministerio de Hacienda entre el 0,5% y el 1,5% del PIB, es decir, una caída igual en porcentaje a la anterior revisión. Sin embargo, ello solo tiene un efecto en los ingresos corrientes de $2,5 billones, cuando, en sana lógica, uno debería pensar que la caída debería ser del mismo nivel que la anterior ($4,5 billones). ¿Cómo lo harían? Al revisar el documento, no aparecen las explicaciones. Los gastos totales no varían con relación al escenario de Febrero, lo cual hace que el Déficit pase a ser ahora del 3.7% del PIB.

Con relación a la financiación del déficit el plan inicial (Julio de 2008) contemplaba desembolsos de crédito externo por valor de US$2411 millones. Ahora serán de US$4650. No falta mucha imaginación para saber porqué el peso se revalúa: el mercado anticipa la abundante traída de dólares.

Obviamente, todo esto tiene consecuencias sobre las proyecciones del 2010. Pero eso es otra historia. Ya hablaremos de ello
[1] Datos tomados de una versión física que logré bajar de Internet en Julio de 2008. No encontré en la página web del Ministerio dicha versión, pues solo aparece la actualizada en Septiembre.